lunes, 19 de septiembre de 2011

mi profesión, mi vocación... placer de la vida!

Empiezo otro nuevo curso y termino la carreraaaa… con mil proyectos en mente, con mil historias por vivir y con mil experiencias que espero experimentar este año.

Y mi comienzo de curso se lo dedico a ellos, a mis enanos!!!!
Esos morenos que me traen loca!!
Porque solo pasando cinco segundo con ellos te das cuenta de que son verdaderos héroes de su propia realidad… que viven y sobreviven con mil sueños, por los que luchan cada día!!!

Y nunca me da tiempo de entrar por la puerta cuando estoy envuelta en abrazos, achuchones y besos, bulerías en la fila antes de subir a la clase, piropos que te roban sonrisas…. Y en menos de cinco  minutos ya me han despertado y vivir el día sonriendoooo! Porque al terminar, me siguen regalando besos y abrazos, porque saben que me encanta ese “Válgame Dios” de Niña Pastori y me despiden con él, por darme las gracias por “emprenderme a leer, maestra”… y porque regalan vida, sentimiento, calor, cariño…

Esas historias que me cuentan... como curan las penas al calor de una candela y con el sonido de una guitarra; ser consciente de que se sienten afortunados de vivir en su entorno descubridor, para ellos, un abanico de sorpresas lleno de magia.

Como el Colegio, se ha convertido ya, en un rincón de su propia casa. Donde nos dan el privilegio de ser los remos de cada pequeña barquita que acude cada mañana con una mochila acuesta.

Una experiencia única, que la vida me ha regalado vivirla con ellos.
Ni un año de carrera, ninguna asignatura me ha enseñado tanto como ellos.
Porque al fin y al cabo, somos nosotros, los adultos, los que tenemos la capacidad de adaptarnos y de adaptar programas y  actitudes para normalizar la realidad concreta con la que trabajamos.
Y está en nuestra mano, el hacerlo sin ningún tipo de problema. Sólo es necesario ser flexible, una sensibilidad despierta a captar diferentes situaciones y sobre todo, voluntad de adecuarnos a las necesidades de ellos.
Y siempre pensaré que la razón puede limitarles el pensamiento… porque al fin y al cabo,  son personitas que acaban de comenzar a pensar…  Así que,  por lo que seguiré luchando es por despertar, en cada uno de ellos, las ansias de volar y de cambiar cada pequeño detalle que les perturbe el instinto. Y que sean conscientes de que no les hace falta ningún punto de apoyo para levantar su mundo.

En finssss.... me los co
mo con papa! ...